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Primer equipo
Cristo, con los reclusos del Centro Penitenciario Tenerife

Cristo Marrero, jugador del CD Tenerife, acudió en la mañana del lunes al Centro Penitenciario Tenerife dentro del marco de la I Jornada Multideporte del Centro Penitenciario. Junto al capitán del conjunto blanquiazul se dieron cita Iván Rodríguez, jugado

En una jornada moderada por el periodista Juan Carlos Castañeda, durante dos horas, los deportistas depararon entrañables momentos con reclusos del centro penitenciario, los cuales se mostraron muy agradecidos por los diferentes gestos mostrados por cuatro de los estandartes del deporte tinerfeño.

Marrero, Rodríguez, Dorta y Amador contaron sus diferentes experiencias dentro del deporte. Alentaron a los presos a que la vida siempre da una segunda oportunidad, y que esperan que la sepan aprovechar. El jugador del CD Tenerife contó a los asistentes como fueron sus inicios. Cristo se crió en un pueblo muy humilde, situado en Las Zocas, de poco más de 700 habitantes. El sureño confesó que había trabajado en diferentes sectores antes de ver como la vida le daba la ocasión de jugar en el Tenerife.

Cristo Marrero, jugador carismático donde los haya, animó a todos los asistentes al acto a seguir luchando y se mostró emocionado en diferentes instantes de su alocución ya que comentó que se sentía muy cerca de todos los presos. Para finalizar, los presentes plantearon diferentes cuestiones al delantero blanquiazul.

Tras ser cuestionado por cual era su principal ilusión, Marrero manifestó que “antes de retirarme me gustaría lograr el ascenso a Primera División con el Tenerife”. El zoquero, asimismo, le dio bastante importancia “a la cantidad de jugadores de la tierra que hay en el primer equipo”. Cristo, por último, felicitó al equipo de fútbol sala del centro penitenciario, que se proclamó campeón de liga.

Para dar por concluido el acto, el CD Tenerife le hizo entrega de un póster de la actual temporada de 2006-2007 y una serie de pins a los asistentes, gesto que fue agradecido por los presos. Inmediatamente, los reclusos le solicitaron autógrafos a Cristo Marrero. La dirección de la prisión agradeció la amabilidad de los deportistas.