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Primer equipo
Un día de fiesta blanquiazul

La afición del CD Tenerife volvió a demostrar su compromiso, fidelidad, cariño y orgullo de pertenencia el pasado domingo con el masivo desplazamiento hasta Vecindario para acompañar al equipo de nuevo en un partido de liga. Ya esta misma campaña cientos

Imágenes como las recordadas hace poco tiempo volvieron a repetirse desde primera hora de la mañana en el Aeropuerto de Los Rodeos donde se fueron concentrando todos los seguidores tinerfeñistas que se desplazaron a Gran Canaria después de unos intensos días previos de preparativos.

Cánticos, ánimos, riqui racas, empuje y fuerza transmitían a los jugadores blanquiazules cuando estos llegaron al aeródromo norteño para viajar hacia la otra provincia en vuelo de la compañía Islas. Colectivos como el Frente Blanquiazul, Zoneros, Armada Sur, Instinto blanquiazul entre otros recordaban imágenes no muy lejanas.

Ya en el vuelo se oyeron los tradicionales cánticos por parte de los más de 50 aficionados que realizaron el mismo trayecto que la expedición oficial. Algunos se dejaron ver por el hotel para expresar su aliento a los jugadores, aunque la mayoría se concentró en un Centro Comercial de Vecindario donde aguardaron a las horas previas del partido.

Se acercaba el comienzo del encuentro y las banderas, bufandas, camisas y cualquier alegoría blanquiazul formaban parte del paisaje del tranquilo enclave situado a 35 Km de la capital grancanaria en el sureste de la isla en un domingo en el que el fútbol y la visita del CD Tenerife fue el acontecimiento del día.

Una vez en el campo municipal, el medio millar de seguidores blanquiazules estuvieron ubicados en la esquina de uno de los fondos donde se hicieron notar mucho tiempo antes del inicio del encuentro. Desde que los visitantes salieron a calentar se notó que la presencia blanquiazul era importante, que se tornó más bulliciosa cuando saltaron al césped minutos antes de las cinco de la tarde para comenzar la segunda vuelta de la liga.

Durante el partido cada acción de los blanquiazules era destacada, animaban sin parar y los tradicionales cánticos del Rodríguez López se escuchaban en otro recinto vecino. Las ocasiones de Tacón y Kiko fueron especialmente coreadas ante la posibilidad de adelantarse en el marcador en la primera mitad.

Ya en la segunda parte y a cuatro minutos para el final llegó la explosión máxima cuando Perona hacía el cero a uno y situaba la victoria muy cerca, celebraciones y complicidad máxima. Al final decepción por el empate al límite y regreso a casa sin la sonrisa y la felicidad absoluta de los tres puntos que embarcaban ya para Tenerife.

De nuevo la afición volvió a dar una lección y ya piensa en el próximo partido en casa (domingo 12.00 horas HRL, Sporting Gijón B). Convencidos de que esta misma temporada se volverán a repetir en los momentos decisivos situaciones como las vividas a lo largo de éste domingo, descansan y recuperan sus voces para darlo todo de nuevo en cinco días por el equipo que sienten y llevan tan dentro.

Muchas gracias a todos.