BALANCE PERSONAL: “Ha sido muy positivo. Yo siempre pienso en positivo, pero creo que he evolucionado como entrenador, que he ganado experiencia y que ahora soy mejor técnico que el que llegó a Tenerife hace un año, por lo que estoy más preparado para sacar este reto adelante. Y es justo reconocer que, si he logrado todo esto, es gracias a los colaboradores que he tenido, que han hecho todo más sencillo”.
FACILIDADES Y APOYO: “Tenía la sensación de que ver los partidos desde el banquillo, analizarlos e intervenir durante el juego para realizar los cambios tácticos o de jugadores que fueran precisos iba a ser algo más complicado, pero gracias a los buenos colaboradores que he tenido conmigo no me ha resultado tan incómodo. Y también ha sido muy sencillo trabajar con el grupo de jugadores que forman el CD Tenerife. Son gente de una gran calidad humana, unidos y comprometidos. Si te toca un grupo difícil, no se pasa bien. Siento el apoyo, y ahora, más que nunca. Y lo reitero: en la calle y en el club, con constantes muestras de cariño y atendiendo mis peticiones para mejorar las condiciones de trabajo".
ELECCIONES: “Me siento un aficionado más del CD Tenerife, que es accionista del club desde su época de jugador. Se me preguntó si conservaba las acciones y simplemente apoyé a una persona y a un equipo de trabajo que, además de confiar en mí, creo que está haciendo una buena labor para que el CD Tenerife funcione bien y por eso aposté por ellos”.
REGRESO AL CLUB: “Me siento el entrenador más afortunado del mundo por poder empezar a trabajar así: apenas tres meses después de dejar el fútbol, en un equipo de la importancia del CD Tenerife, con un nivel de exigencia máximo y en una categoría como la Segunda División… No era una dificultad, sino una oportunidad. Me tocó la lotería y la prueba es que algo así no le había sucedido a casi nadie. Poco después le ocurrió algo parecido a Soriano (Almería) y Generelo (Oviedo), que pasaron directos del césped al banquillo, pero no es nada habitual. Entrenar en el fútbol profesional no es fácil y siempre me sentiré afortunado porque el Tenerife me diera la oportunidad”.
OBJETIVOS: “Mis objetivos eran los mismos que se planteaba el CD Tenerife: generar ilusión en los aficionados a través de una buena trayectoria y unos buenos resultados, algo que a día de hoy no estamos consiguiendo. Pero el objetivo no ha cambiado y en lo que pienso ahora es en ganar el siguiente partido. El objetivo no puede ser otro que ganar el próximo partido, pero contesto a la pregunta: ir día a día y partido a partido para llegar a las últimas jornadas con opciones de luchar por algo interesante y muy bonito, pero sin perder de vista que la Segunda División es muy larga y que hay mucha igualdad”.
LALIGA SANTANDER: “Es que en Segunda División cualquiera de los 22 equipos puede estar arriba. De hecho, solo hay cinco puntos de margen entre la zona de descenso y la promoción de ascenso. Lo de la igualdad máxima no es un tópico y cualquier equipo puede ascender, pero también puede haber un candidato a subir que lo pase mal. La categoría es complicada y aunque el presupuesto puede marcar diferencias, nunca pondremos como excusa nuestro bajo presupuesto para renunciar a objetivos”.
PLANTILLA: “Lo que puedo decir es que tengo una gran plantilla y que estoy muy orgulloso del grupo que tengo a mi disposición. Es una plantilla muy equilibrada, muy compensada y que te ofrece grandes alternativas. ¿Mejor que la de la temporada pasada? Pues quizás sí, porque hay mucha competencia en todos los puestos y mucha igualdad. Yo al menos estoy orgulloso de dirigir a estos jugadores”.
DINÁMICA: “Es cierto que en todos los partidos hemos estado vivos hasta el final, pero si no sumamos puntos es evidente que a día de hoy no estamos haciendo todo bien y hay que corregir esos errores, puntuales en algunos casos y también de funcionamiento colectivo. Lo que yo puedo exigirles es que lo intenten y que juguemos con ambición y con fe, tratando de no obsesionarnos. Todo es entrenable, tanto en el trabajo táctico como sabiendo gestionar las emociones para que no se genere una ansiedad que durante los partidos pueda afectarnos psicológicamente. Todo eso hay que gestionarlo para que los jugadores sean capaces de superar las situaciones más adversas”.
RENDIMIENTO: “Los empates en nuestro campo nos están condicionando porque está claro que lo que te acerca a la zona alta son las victorias, sumar de tres en tres puntos. Es verdad que los puntos valen igual de visitante que de local y que llevamos tiempo sin perder en casa, pero aquí ya hemos cedido demasiados puntos y siempre que vemos que los equipos que están arriba son los que logran hacerse fuertes en casa. En todo caso, son aspectos que están ligados: nos cuesta hacer gol y por eso nos cuesta ganar.
JUEGO: “Cansa que te digan que juegas muy bien, cuando para todos, aficionados, técnicos y jugadores, lo primero es ganar, pero lo mejor es seguir jugando de la mejor manera posible porque así tendrás más opciones de ganar. Hay que afrontar los partidos con ambición, con confianza en lo que hacemos, con concentración, esforzándonos al máximo, estando preparados para cuando no lleguen los resultados, sin obsesionarnos y siempre desde un equilibrio anímico y mental que nos permita sacar el máximo de cada futbolista. Al final, el trabajo da frutos y estoy convencido de que las victorias llegarán… y entonces también habrá que mantener el equilibrio si hay un exceso de elogios”.
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