El Estadio Municipal de Ipurúa, donde la SD Eibar juega sus partidos como local, es una plaza que nunca vio caer derrotado al CD Tenerife, ya que las en las nueve oportunidades que los blanquiazules jugaron allí cosecharon dos victorias y siete empates.
A pesar de tratarse de dos clubes que acumulan un número considerable de temporadas en la división de plata, el Eibar y el Tenerife no poseen un historial muy largo de emparejamientos. Después de un largo periplo por las categorías regionales, el conjunto armero ha engordado su historial en Segunda A durante la década de los 90, justo cuando el equipo tinerfeño completaba diez cursos consecutivos en Primera División. Por eso la escasez de antecedentes.
La última vez que el CD Tenerife visitó al Eibar fue el 29 de abril de hace dos años. Aquella tarde el choque acabó con triunfo insular gracias al acierto de Óscar Álvarez cuando se cumplía el minuto 90 de partido.
La penúltima visita data del 19 de marzo de 2005. Empate a cero fue el marcador final de un CD Tenerife que era capaz de sumar en el campo del entonces segundo clasificado. El buen planteamiento de Barrios dio sus frutos.
La antepenúltima vez que los tinerfeños visitaron suelo vasco fue por la temporada anterior, el 13 de diciembre de 2003, cuando el equipo que entonces dirigía David Amaral empató sin goles tras una buena tarea del que en estos días es el hombre del momento, Álvaro Iglesias, que aquella vez salvó en tres ocasiones de riesgo la meta isleña.
El primer cruce oficial entre vascos y canarios data de la campaña 70-71, cuando ambos equipos se encontraban en la Tercera División de antaño, equivalente a la actual Segunda B. El grupo que entonces dirigía Javier García Verdugo empató a cero en una temporada que culminaría con el regreso de los tinerfeños a la división de plata.
El tercer peldaño competitivo del fútbol español fue también el escenario del siguiente emparejamiento entre Eibar y Tenerife, sólo que esta vez el encuentro se produjo ya en el marco de la vigente Segunda División B, tal y como se conoce hoy en día.
Corría la temporada 86-87, la primera de Javier Pérez en la presidencia, y Martín Marrero era el entrenador de un equipo blanquiazul que ese curso empataba a uno en Ipurúa gracias a un gol de Víctor. También al final de temporada, el Tenerife lograría el ascenso.
Dos años más tarde, ambos equipos se vieron de nuevo las caras. Transcurría la temporada 88-89 y una vez más el cuadro tinerfeño empataba en su visita a Guipúzcoa, pero en esta ocasión a dos goles, obra de Guina y Rommel. Por tercera vez, el Tenerife sacaba un punto en su visita al Eibar y, lo más importante, por tercera vez el cuadro blanquiazul ascendería al final del campeonato. Y esta vez, a Primera División.
La 99/2000, en cambio, no se cumplió la tradición, ya que el Tenerife ganó en Eibar pero en esta ocasión no subió de categoría. El conjunto que entonces dirigía Castro Santos logró la primera victoria del historial merced a un tanto de Pinilla a poco de comenzar el partido e hilvanó su cuarta victoria consecutiva, cuando llevaba tres años sin firmar una serie superior a los tres triunfos seguidos.
El siguiente antecedente fue el de diciembre de 2000 y el resultado fue de empate a dos. Los locales se adelantaron en dos ocasiones, pero los que entonces dirigía Rafa Benítez igualaron dos veces. Martí y Luis García (a falta de cinco minutos) fueron los autores de los tantos visitantes.
Otro partido fue el del 1-1 logrado gracias a una astuta jugada de Bruno Marioni, que se aprovechó de que su marcador estaba fuera del campo para anotar. El partido se jugó el domingo 16 de marzo de 2003 y el tanto del argentino, conseguido a falta de diez minutos para el final, niveló el gol inicial de Jorge Sánchez.

