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Primer equipo
Treinta años de ‘la gesta’ en el Heliodoro

El 29 de octubre de 1996, el CD Tenerife remontó ante la Lazio, con una lluvia de goles y Juanele como protagonista, los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA.

Información y fotografía: Acan

El CD Tenerife llegó al partido de vuelta en los dieciseisavos de final de la Copa de la UEFA 96/97 citado ante un muro de horma por el adversario y el resultado de la ida. La SS Lazio y el 1-0 con el que llegaba al Heliodoro Rodríguez López parecían, a priori, un imposible para el equipo entrenado por Jupp Heynckes. Pero aquel 29 de octubre de 1996, hace 30 años, el Estadio dio alas a los blanquiazules hasta firmar un 5-3 —y la clasificación para los octavos de final— en el que todavía hoy se considera uno de los partidos más legendarios en la historia del tinerfeñismo.

Prohibido encajar.- Cuando se ponía firme, Jupp Heynckes sacaba a relucir todo su rigor germánico. En los días previos al encuentro de vuelta de aquella eliminatoria, el entrenador redujo toda la pizarra a una única premisa: “No recibir un gol”. En el Olímpico de Roma, el CD Tenerife había resistido con un mínimo 1-0, gracias a las intervenciones de Marcelo Ojeda, batido únicamente en la recta final por un obús del checo Nedvěd. El objetivo en el Heliodoro era mayúsculo: obrar la machada de remontarle una eliminatoria europea a un equipo italiano. Así que las escasas opciones de éxito exigían imperativamente no encajar; bastaba con un triunfo mínimo para forzar la prórroga o la lotería de los penaltis y apurar ahí las posibilidades. Porque si la Lazio marcaba, la empresa de endosarle tres goles se volvería inalcanzable... o no.

Un equipo de altura ante una pareja de figuras.- La Lazio tenía de las mejores parejas de centrales del calcio: el joven Alessandro Nesta (entonces ya internacional por Italia) y el argentino José Chamot, indiscutible en su selección, con la que llegaría a jugar tres mundiales. Y junto a ellos figuras de primer nivel internacional: Negro, Fuser, Nedvěd, Casiraghi, Signori… Enfrente, Jupp Heynckes apostó por el rombo en mediocampo, un 4-4-2 muy ofensivo… y medio equipo por encima de 1,80 metros. Formó el CD Tenerife con: Ojeda; Ballesteros, Pablo Paz, César Gómez, Alexis Suárez; Chano, Jokanovic, Pinilla (Neuville, 65’), Felipe; Juanele y Kodro. Y luego también participaron del hito Julio Llorente —relevo temprano en el minuto 21 por un César Gómez lesionado— y Vidmar.

Lucha contra los elementos.- El CD Tenerife salió a presionar arriba, tratando de robar cerca del área italiana, pero andando el minuto 12, el cruce casi quedó resuelto para la Lazio. Nedvěd —otra vez Nedvěd— enganchó un remate colosal a la escuadra, puso el 0-1 y acabó con las dudas. Era el momento de enseñar la bandera blanca, irse a casa y no pasar frío. Pero el CD Tenerife y sus 22.000 fieles optaron por no rendirse.
Así que los once futbolistas que había en el césped y que jugaban en nombre de toda una Isla tampoco lo hicieron. Bastó un autogol de Nesta (15’), ayudado por Pablo Paz, para recuperar el ánimo. Y un trallazo de Kodro (26’), cuando el propio delantero bosnio pensaba que la jugada había sido anulada, para poner al CD Tenerife en ventaja. Y la locura de goles en un primer acto sin tregua siguió y siguió. Fuser (30’) empató y rebajó la euforia, pero un cabezazo de Juanele (38’) demostró que su equipo estaba muy vivo.

Coda.- El intermedio interrumpió el partido, pero no la locura. Casiraghi (46’) empató sin que el aficionado pudiera acabarse el bocadillo y Jokanovic (48’), de cabeza, puso el 4-3 y se negó a firmar el armisticio. A la hora de juego, una jugada nacida de un mago al que llamaban Chano (tres asistencias) dejó un balón muerto en el corazón del área, un caramelo para el más listo de la clase. Entonces, de la nada apareció Juanele, hizo el 5-3 y convirtió al Heliodoro Rodríguez López en un manicomio, una comunión de ánimo birria para sostener la media hora larga que restaba sin más sobresaltos. La victoria, monumental, significó más que el pase a los octavos de final de la competición europea —igualando lo conseguido por la plantilla de Jorge Valdano en el curso 93/94—, sino que quedó grabado a fuego en la memoria colectiva del tinerfeñismo, además de grabarse como el partido con más goles anotados por el club insular en el torneo continental, camino de la cúspide que luego firmó aquel inolvidable EuroTenerife.

(5) CD Tenerife: Ojeda; Ballesteros, Pablo Paz, César Gómez (Llorente, 21’), Alexis Suárez; Chano, Jokanovic, Felipe, Pinilla (Neuville, 65’); Juanele y Kodro (Vidmar, 77’).

(3) SS Lazio: Marchegiani; Negro (Grandoni, 53’), Nesta, Chamot, Gottardi; Fuser (Piovanelli, 81’), Marcolini, Nedved, Rambaudi; Casiraghi (Protti, 65’) y Signori.

Árbitro: Ilkka Koho (Finlandia). Amonestó a Pablo Paz, Alexis Suárez, Llorente y Felipe y a los visitantes Negro, Signori, Casiraghi y Nedvěd.

Goles: 0-1 (12’): Nedvěd. 1-1 (15’): Nesta, en propia puerta. 2-1 (26’): Kodro. 2-2 (30’): Fuser. 3-2 (38’): Juanele. 3-3 (47’): Casiraghi. 4-3 (49’): Jokanovic y 5-3 (62’): Juanele.

Incidencias: Dieciseisavos de final (vuelta) de la Copa de la UEFA 1996/1997. Estadio Heliodoro Rodríguez López, ante unos 22.000 espectadores.

Celebración blanquiazul tras el 1-1 ante la Lazio (Archivo CDT).
Felipe Miñambres y Juanele celebran uno de los goles a la Lazio (Archico CDT).

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