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El CD Tenerife recuerda a Semán con una ofrenda ante su tumba

Una representación de la entidad y de la familia del legendario futbolista le tributan un homenaje en el cementerio de Santa Lastenia, al cumplirse 80 años de su fallecimiento.

El CD Tenerife ha efectuado este viernes una ofrenda floral ante la tumba del exfutbolista blanquiazulBernardino Semán, al cumplirse 80 años de su fallecimiento. El acto contó con la presencia de Paulino Rivero, presidente de la entidad, y Argeo Semán, en representación de la familia del homenajeado, además del presidente de la Asociación de Antiguos Jugadores, Juan Manuel Quintero.

Además de valorar la extraordinaria trayectoria de esta leyenda blanquiazul, Paulino Rivero subrayó el compromiso del club con su historia, tanto con el reconocimiento a sus protagonistas como con la divulgación de sus episodios más relevantes. Por su parte, Argeo Semán, sobrino del homenajeado, agradeció al CD Tenerife la organización de este acto. Asimismo, recordó que los dos hermanos de Bernardino, Juan y Argeo, también fueron jugadores del primer equipo.

Considerado como una de las figuras más sobresalientes en la historia del representativo, Bernardino Semán González (1910-1943) fue jugador del primer equipo entre 1929 y 1942. Durante este periodo, disputó 95 partidos oficiales y fue autor de 85 goles. Formado en las filas del Salamanca FC, del referido barrio santacrucero, también perteneció al FC Barcelona y el RCD Español.

Los viejos aficionados que vieron jugar a Semán dijeron siempre que fue “el mejor futbolista nacido en Canarias”, dentro de una nómina correspondiente a la primera mitad del siglo pasado, en la que también figuraron Arocha, Padrón, Chicote, Cárdenes, Arencibia, Jorge, Hilario, Campos, Silva o Molowny.

No obstante, como recoge Luis Padilla en el libro “CD Tenerife. Centenario de una pasión”, aquellos aficionados afirmaban que “Semán era diferente”, por singularidades como el virtuosismo en el pase, la capacidad goleadora y la dirección de equipo. Su maestría en el regate le llevó a patentar un quiebro que luego haría famoso a Pelé, al eludir a los defensores sin necesidad de tocar el balón, fintándoles con el cuerpo.

Su debut como tinerfeñista se produjo el 28 de abril de 1929, con 19 años. Fue en una semifinal de la Copa del Rey, competición de carácter local, ante el Fomento FC –conocido luego como Real Unión–, marcando los dos goles de su nuevo equipo (2-1). A partir de entonces, su progresión fue fulgurante, hasta el punto de que seis meses después fichó en el FC Barcelona, donde coincidió con Ángel Arocha, su mentor.

Aunque logró anotar siete goles en la decena de amistosos que jugó como azulgrana, Semán no caló entre la afición barcelonista, que entonces valoraba más la casta que la técnica. De modo que regresó a la isla, donde tenía que cumplir el servicio militar, y el Tenerife obtuvo su cesión para la temporada 30-31.

Un desencuentro entre ambos clubes, al término de ese curso, originó una curiosa circunstancia: aunque el futbolista continuó enrolado en el representativo, que tenía sus licencia, la entidad catalana reclamó sus servicios para la disputa de varios amistosos.

Convertido en la estrella del Tenerife, lideró la conquista de cuatro ligas insulares consecutivas y, una vez concluida la guerra civil, llegó a debutar en Primera División, con el RCD Español, el 10 de diciembre de 1939. Sin embargo, una lesión de rodilla frenó su proyección nacional y precipitó el regreso a casa.

Cuando volvió a la actividad, contribuyendo a la obtención de los dos primeros títulos en el Campeonato Interregional (1941 y 1942), Semán empezaba a mostrar los primeros síntomas de una dolencia respiratoria que acabó por precipitar su muerte, con solo 33 años.

De hecho, en sus últimas comparecencias en el viejo Stadium, durante la primavera de 1942, los aficionados le despidieron con ovaciones, “sabedores quizás de que no verían más al mejor jugador de esta época, al más inteligente y el más artista, al más cerebral y el más completo de su tiempo”, según se lee en la prensa de la época.

Miles de personas acompañaron su féretro,cubierto con una bandera del CD Tenerife, en el traslado efectuado a mediodía del 26 de febrero de 1943, desde la casa mortuoria al cementerio de Santa Lastenia. Años después, el Ayuntamiento de la capital puso su nombre a una calle próxima al estadio.

#HistoriaCDT #UnSentimientoQueNosUne 

(Fotografía)

Paulino Rivero (i), Argeo Semán (c) y Juan Manuel Quintero.

Bernardino Semán, en el centro de la imagen, durante uno de los amistosos jugados con el Real Madrid en 1932.

-        Bernardino Semán, con la camiseta del FC Barcelona (ARCHIVO CD TENERIFE/FONDO ÁNGEL AROCHA).