Skip to main content
Primer equipo
Intervención del Presidente CD Tenerife en la Junta ordinaria accionistas

El máximo dirigente blanquiazul, Miguel Concepción, desarrolló al comienzo del acto institucional un repaso a su gestión al frente del club en los últimos casi nueve años destacando el inquebrantable compromiso y apoyo que ha demostrado siempre hacia el C

El ex Presidente CD Tenerife, Víctor Pérez Ascanio, acudió a la Junta y compartió posteriormente un encuentro con el consejo de administración. Igualmente estuvo en la cita el socio número 1, Luís Cola Benítez.

PALABRAS DEL PRESIDENTE:
"Hoy que celebramos la Junta General en este salón por primera vez, que nos encontramos cerca de nuestras nuevas oficinas y casi al pie de nuestra verdadera casa que es el Rodríguez López, me gustaría comenzar mi habitual intervención ante esta Junta haciendo un ejercicio de perspectiva sobre nuestro CD Tenerife y, si me lo permiten, incluso extenderme un poco más de lo habitual. 

Son muchas las situaciones negativas que hemos sido capaces de revertir para llegar a tener ante nosotros unas cuentas anuales como las que se presentan ante ustedes hoy. Sería imposible recordarlas todas y además innecesario en muchos casos porque tampoco son situaciones tan lejanas en el tiempo. Pero ya no somos aquél Club que durante más de una década sufrió una “causa de disolución” casi permanente. Ni el que era noticia por los impagos, ni el que corría riesgo de descenso administrativo, ni el que tenía una situación patrimonial tan negativa que peligraba su estancia en la LFP.

Ese ya no es el CD Tenerife. Nuestro CD Tenerife -y digo nuestro porque es el de todos los que estamos aquí y el de todos los accionistas - presenta una realidad diferente.

Nuestro CD Tenerife es un club viable. Y no es viable solo porque lo diga yo. Es viable porque lo dicen sus cuentas que vuelven a mostrarnos la realidad de una deuda cada vez menor y cada vez mejor periodificada. Y lo dicen una cuentas que cada año representan un mayor y mejor ejercicio de transparencia hacia nuestros accionistas.

Nuestro CD Tenerife es un club serio y reconocido en su gestión. Y, de nuevo, no solo porque se lo diga yo. Hace pocos días, el presidente de la LFP, Javier Tebas, elogiaba nuestra línea de actuación y nuestra capacidad de gestión en tiempos en los que ya no hay sitio para escuchar los cantos de sirena que tanto abundan en el mundo del fútbol. También otras administraciones como las tributarias (ya sean Hacienda Estatal o Regional) o públicas como el Cabildo han visto con buenos ojos nuestra hoja de ruta y la han respaldado.

Y nuestro CD Tenerife es, y tiene que seguir siendo cada vez más, un club unido. Desde que entré a presidir este Club una de mis máximas aspiraciones ha sido la de que nadie se sienta excluido. Sé que al principio de mi mandato hubo quien esperaba que cargara contra el anterior Consejo o su presidente. Y sé que a día de hoy hay quién preferiría no ver sentados en el mismo palco o en la misma mesa a este Consejo con Víctor Pérez Ascanio y con personas que fueron muy importantes en los equipos de Javier Pérez o incluso con el socio número 1, don Luis Cola, como exponente más fiel de nuestra masa social. Pero esa unión y esa estabilidad institucional fue uno de los retos que me planteé y uno de los objetivos que como tinerfeñista me siento más orgulloso, más responsabilizado y con el que pretendo seguir más comprometido.

Ahora que menciono la palabra compromiso y antes de hacer algún apunte sobre la situación deportiva voy a hacer algo que tampoco acostumbro y es hablar de lo que algunas personas de esta mesa (y otras que no lo están) han hecho por este Club. Y lo voy a hacer con pleno conocimiento de causa. Sin entrar en grandes detalles, les contaré como algunas personas de esta mesa junto con otros tinerfeñistas, acudimos en una etapa complicada a colaborar con el CD Tenerife de Javier Pérez y adquirir casi la mitad de los palcos de empresa que están en la grada de San Sebastián.

Bien sabe Víctor Pérez Ascanio quiénes acudíamos una vez tras otra a aportar dinero en las ampliaciones de capital que el Club se veía obligado a afrontar temporada tras temporada. Nadie mejor que él para conocer quiénes estaban ahí para ayudar al CD Tenerife cuando el CD Tenerife lo necesitaba. Y nadie mejor que él para dar fe de que algunos renunciábamos a recuperar esas ayudas en efectivo y aceptábamos compensar esas deudas por más y más acciones del Club para seguir ayudando a su menguada liquidez.

Y en estos últimos años les podría seguir contando operación tras operación en la que muchos de los que me acompañan en esta mesa, otros que nos ayudan desde fuera del Consejo y alguno que desgraciadamente no está entre nosotros como Ricardo Siverio han sido protagonistas directos de ayudas directas al CD Tenerife. No me extenderé en la relación de firmas de avales a favor del Club, ni de todos los actos financieros realizados a favor del Club, ni de los préstamos a favor del Club cada vez que ha sido necesario y que hemos ido acometiendo en todos estos años.

De hecho me sabe mal tener que contar todo esto que nunca hemos contado. Pero hoy más que nunca estoy obligado a compartirlo con los accionistas. Y estoy obligado a hacerlo no en búsqueda de reconocimiento ni de gratitud, sino porque no puedo permitir que recaiga un solo gramo de duda sobre la integridad y el compromiso con el tinerfeñismo que tienen, entre otras, las personas que me acompañan en la mesa. 

Como siempre, quiero terminar con una pequeña reflexión en voz alta sobre la situación deportiva. Dicen los expertos que muchas veces es más difícil la segunda temporada tras un ascenso que incluso la primera. Perdido ese impulso que uno trae al subir, siempre es más difícil hacerse a la categoría sin la ilusión del recién llegado y con los retos y las exigencias más elevadas. Pero confío sinceramente que este último mes sea el que nos sirva como base para, con los retoques que la parcela deportiva entienda necesarios, poder seguir dando pasos firmes hacia adelante".