El Eibar nunca ha ganado en el Heliodoro tras nueve visitas
Tenerife y Eibar ha medido pocas veces sus fuerzas y casi siempre en el marco de la Segunda División. El balance de enfrentamientos en el Heliodoro, nueve en total, deja cuatro victorias blanquiazules y cinco empates.
La última vez que los armeros se acercaron a la Isla fue el 26 de noviembre de 2005, arrancando un empate (1-1). Cristian Álvarez neutralizó (54’) el tanto de Iñigo (3’). El equipo de Antonio López no terminaba de dar buenas sensaciones.
El penúltimo antecedente data del 16 de octubre de 2004 y acabó con un nuevo empate a un tanto. El encuentro estuvo marcado por el gol visitante, a los 17 minutos, que puso un 0-1 cuando, en realidad, la acción nunca se había convertido en gol. El balón rebotó en el larguero y botó por delante de la línea de gol, pero el juez de línea levantó su banderín para marcar un tanto que sólo él vio. El empate lo hizo Cristo.
El antepenúltimo antecedente lo encontramos poco después, concretamente en mayo de ese mismo 2004, a un mes del final de la temporada. El Tenerife de Martín Marrero igualó a un gol con la escuadra vasca.
Los eibarreses visitaron por primera vez el Heliodoro en el ejercicio 70-71. El cuadro vasco se fue derrotado de la Isla por un contundente 3-0. El Tenerife por entonces militaba en Tercera.
En los años posteriores, el Tenerife ya no coincidió con el equipo de Ipurúa hasta la temporada 86-87, campaña en la que el representativo se impuso por la mínima. Por aquel entonces, el equipo albiazul militaba en Segunda B aunque Martín Marrero le devolvió a la división de plata.
La siguiente coincidencia se produjo dos cursos más tarde, justo el año del ascenso blanquiazul a Primera. Los armeros también salieron derrotados del Heliodoro, en esta ocasión por 2-1, pero pusieron en aprietos a la escuadra que entrenaba Benito Joanet. Un gol de Guina y otro de Rodríguez en propia puerta terminaron dándole el triunfo a los locales en un choque en el que tanto Guina como Husillos fallaron sendas penas máximas.
El Tenerife no volvió a coincidir con el Eibar hasta su regreso a Segunda A a finales de la década de los 90. Ocurrió en unas circunstancias especiales, ya que fue Felipe Miñambres el que tuvo que ejercer de entrenador improvisado (1-1). El astorgano hizo de puente entre la salida de Mauro Sandreani y la llegada de Fernando Castro Santos.
Otro antecedente data de la campaña 00-01 y el resultado fue de empate a cero. El grupo de Rafa Benítez no pudo romper la muralla planteada por el conjunto de Blas Ziarreta. La siguiente visita data de octubre de 2002, en choque correspondiente a la temporada 2002/2003. El encuentro finalizó con triunfo blanquiazul por un gol a cero, anotado por Paunovic. Aquel fue un partido para olvidar, en el que lo más agradable resultó la ejecución de Paunovic para hacer el único gol.