CDT / NOTICIAS

Luto en el tinerfeñismo por el fallecimiento de Julito

Julito, el máximo goleador del Club Deportivo Tenerife en toda su historia en categoría nacional, falleció en la mañana de hoy en la capital tinerfeña, a la edad de 83 años. Nacido en Madrid, el 1 de mayo de 1930, Julio Alonso Arribas marcó 107 goles en sus once temporadas como blanquiazul, entre 1952 y 1963. A lo largo de ese período, sumó 219 partidos entre Segunda y Primera División.

Volver

02/06/2013

El nombre del delantero tinerfeñista está ligado íntimamente a los dos primeros ascensos que consiguió el representativo a categorías nacionales: el de 1953, a Segunda División y el de 1961, a Primera División. Pero casi tanto por eso como por ser el único futbolista blanquiazul capaz de anotar cinco goles en un partido.

La conocida gesta tuvo lugar el 30 de enero de 1955. El Tenerife luchaba por la permanencia en Segunda y visitaba el Heliodoro el Jerez. El triunfo fue para los locales por 6-0, con cinco goles del delantero madrileño.  Ese año, Julito sumó 24 goles en 30 partidos, resultado máximo goleador de la categoría junto a Castaño (España de Tánger) y Gallardo (Murcia).

Julito llegó a la Isla en noviembre de 1952. El club que entonces presidía Imeldo Bello realizó un esfuerzo extraordinario para poner en manos del entrenador, Carlos Muñiz, el mejor plantel posible, con el objetivo de dar el salto de categoría regional a Segunda División. Entre los refuerzos figuraba el de Julito, que no obstante se hizo de rogar, aunque no por su culpa. Y es que tardó en incorporarse pues se le anuló un permiso militar y debió permanecer un mes en el calabozo.

Tras ocho campañas en la categoría de plata, participó en el histórico título de 1961, con Heriberto Herrera en el banquillo, que dio paso al debut en Primera División, con 31 años de edad, en la que tuvo que contentarse con disputar un solo partido, frente al Oviedo. La directiva presidida por José López decidió prescindir de sus servicios, en 1962.

Tras un periplo por el Talavera y el Cacereño, regresó a la Isla y abandonó el fútbol, fijando su residencia en Santa Cruz. El 8 de julio de 1967, cinco años después, el Tenerife le distinguió con la organización de un partido de homenaje y la imposición de la insignia de oro y brillantes de la entidad.

  • 2003

    El CD Tenerife perdía en Elche tras completar una mala segunda parte (2-0).